Por Victoria Navicelli
Un gato puede tener parásitos y no mostrar ningún síntoma hasta que el problema se vuelve más y más visible. Si bien, los tipos de parásitos que puede afectar a un gato son variados, los problemas de salud que generan, en su mayoría, son leves y fáciles de subsanar.
Existen parásitos que son más agresivos y pueden acabar con la vida del felino, además de afectar a otras mascotas o a la familia humana. Cuando vuelvas a preguntarte por qué y cómo desparasitar gatos, recuerda que es por su salud y la de todos los miembros de la familia.
Índice
Un gato puede contraer parásitos de muchas maneras, pero las principales podrían ser dos: a través de insectos o lombrices que dejan sus huevos en espacios sucios donde luego nuestro minino va a olfatear o, cuando cazan.
No puedes olvidar que las pulgas también generan parásitos. Si tu gato se lame constantemente puede que lleve a este indeseable amigo en su tripa.
Otro posible espacio para contraer parásitos está en los alimentos en mal estado, aquellos que encuentra fuera de casa ya sea en un paseo o en un baldío cercano.
Existen muchos tipos de parásitos, por lo tanto los síntomas también pueden ser de los más variados. Pero, para resumir, pueden ser de tres tipos: cutáneos, digestivos o de comportamiento. Veamos cuáles son los más comunes:
En el mundo de los gatos existen dos tipos de parásitos que se combaten al desparasitarlos. Según el lugar donde se estén ubicados, puede ser internos, como los parásitos intestinales, o externos, como ácaros o pulgas.

Los principales parásitos internos (endoparásitos) que afectan a gatos son los que se encuentran en el intestino (parásitos intestinales). También pueden encontrarse en el corazón o en los pulmones. Los más conocidos son los protozoos y los gusanos intestinales.
Los parásitos intestinales en gatos más frecuentes son los siguientes:
Estos parásitos internos en los gatos pueden causar obstrucciones, anemia y heridas en el intestino de nuestra mascota, pudiendo llegar en algunos casos a producirle la muerte. Los síntomas que delatan a estos tipos de parásitos son la fatiga, la tos, el abdomen hinchado, la falta de apetito, la diarrea y el vómito constante.
Para prevenir estas infecciones debes controlar su alimentación, una higiene correcta, desparasitación controlada y la limpieza de la caja de arena para gatos.
Los parásitos externos (ectoparásitos) son los que viven en el exterior del gato, ya sea sobre su piel, sobre el pelo o en sus orejitas. Aquí nos encontramos con las pulgas, los ácaros (sarna), hongos dermatofitos (tiña), las garrapatas y los piojos. Causan molestias como picor, caída del pelo o dermatitis. En esencia no son mortales pero pueden favorecer otras enfermedades más dañinas para tu mascota.
Los hongos no son estrictamente parásitos pues no pertenecen al reino animal pero es fácil confundirlos con parásitos y los dermatofitos afectan a la piel del animal. La tiña en gatos es una enfermedad que se genera en la piel de los felinos y es causada por el hongo microspurum canis.
Para prevenir la presencia de parásitos externos en gatos tenemos a nuestro alcance:
Como tratamiento, una vez infectado, contamos con antiparasitarios específicos y deberemos limpiar todo el entorno por el que nuestro gato se desenvuelve, aspirando suelos y sofás, y lavando en agua caliente objetos como alfombras, mantas y colchas.
Te contamos 7 consejos para prevenir los parásitos en gatos y, también, cuándo es que conviene hacerlo.
Cuando nuestro gato tiene parásitos intestinales tendremos que suministrarle un medicamento antiparasitario y no siempre será fácil obligar a tu mascota a comer o tragar algo contra su voluntad.
Estos pasos pueden ayudarte a la hora de darle el medicamento para tratar los parásitos internos en gatos:
La desparasitación es muy importante para cuidar la salud de un gato, sobre todo si vive dentro de casa y pasa mucho tiempo contigo. Detectar la presencia de parásitos en gatos y saber cuándo y cómo desparasitarlo es parte del amor que debes darle.
Saber cómo desparasitar gatos es tan importante como saber cuándo hacerlo. El médico veterinario de tu mascota te dirá la edad exacta para comenzar a desparasitarlo y cómo continuar el calendario de ahí en adelante.
Es recomendable desparasitar a un gato por primera vez entre el mes y medio y los cuatro meses de vida. Algunos veterinarios dicen que puede hacerse dos días después de nacer. La dosis se administrarán de la siguiente manera: una dosis a las 6 semanas, otra a las 8 semanas y luego a los 3 y a los 4 meses de edad.
Cuando el gatito crece y ya se transforma en adulto, la desparasitación debe hacerse dos veces al año, como mínimo. Aunque, un veterinario te dirá que lo ideal será hacerlo cada tres meses.
Deberás hacer la consulta médica y ser muy responsable en el cuidado de tu mascota peluda.
Ya sea adulto o cachorro tienes que cuidar mucho a tu mascota. Si bien, desparasitar gatos parece ser una práctica obvia, mientras más controlado tengas su calendario mejor salud tendrá tu gatito y más tiempo disfrutarán juntos.